Panorama Internacional: El TPP y la geopolítica en siglo XXI

POR STAFF COMEXI*

Hace un par de semanas terminaron las negociaciones del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP por sus siglas en inglés). Después de varios años de secretismo y restricciones al acceso a la información, este magno tratado (liderado por los Estados Unidos) busca dibujar un nuevo tablero internacional a través de regulaciones en gran número de temáticas; que van desde el comercio de lácteos, hasta los derechos de autor, pasando por patentes farmacéuticas, inversiones estatales y medio ambiente.

 

El TPP es uno de los proyectos comerciales más importantes de esta década, debido las ganancias económicas estimadas, por la zona geográfica y por las naciones que involucra. Actualmente está conformado por Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. Todos estos países son miembros del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC por sus siglas en inglés).[1]

En su conjunto, el TPP abarca un mercado de 800 millones de personas (11 % de la población mundial) y representará el 40% del Producto Interno Bruto. Las ganancias netas están estimadas en 295 billones de dólares al año, de ahí su gran importancia en los mercados internacionales y en la economía global, a pesar de la ausencia de los dos gigantes asiáticos: China e India.[2]

El cierre de las negociaciones estaba programado para el 2011 pero Estados Unidos aplazó la fecha debido a su interés de que México, Canadá y Japón ingresaran al Tratado. Los temas más importantes del TPP incluyen: el comercio de bienes, medidas de defensa comercial, cooperación aduanera, reglas de origen, medidas sanitarias, comercio electrónico, telecomunicaciones, normas ambientales y laborales, coherencia regulatoria, integración regional y desarrollo, entre otros.[3]

En 2002, Chile, Nueva Zelanda y Singapur mostraron interés de formar un Área de Libre Comercio en la región Asia-Pacífico. A esta iniciativa se sumó Brunéi y entró en vigor bajo el nombre del P4. Antes este proyecto, Estados Unidos vislumbró una oportunidad de formar un nuevo acuerdo a partir de sus propios intereses políticos y económicos. Ante este escenario, Ignacio Bartesaghi, Coordinador del Laboratorio América Latina – Asia –Pacífico de la ALADI, opina que el TPP es un claro ejemplo del resurgimiento de la geopolítica clásica y de los liderazgos cada vez más compartidos. [4]

En ese sentido, algunos especialistas señalan que el Pacífico surgirá como “el nuevo centro del mundo” y que el TPP será la herramienta de EEUU para revitalizar su relación transatlántica y su liderazgo en la fijación de las reglas de juego de la economía internacional.[5]

Según Federico Steinberg, investigador del Real Instituto ElCano, el gran desafío para América Latina en el TPP es lograr un balance entre los intereses del continente y los del tratado. “Para que América Latina pueda realmente sacar provecho de la nueva situación comercial mundial sería necesaria una mayor integración del mercado latinoamericano que permita a la región aprovechar las economías de escala e integrarse en las cadenas de suministro globales más allá de la exportación de materias primas.” En ese sentido, indicó que el TPP podría añadir dificultades para vertebrar un mercado integrado en la región y no necesariamente favorecería la integración del continente.[6]

Para Antonio Navalón, la cuestión radica en identificar cuáles serán los beneficios reales para América Latina, e identificar qué áreas de oportunidad se abrirán con el tratado. Con el TPP, México entrará en un nuevo escenario de comercio y posicionamiento geopolítico, con una oferta exportable de más de 150,000 millones de dólares en los sectores automotriz, eléctrica, y de acerero (por mencionar algunos).[8]

De acuerdo con Verónica Baz, esto significa que el gobierno debe establecer políticas públicas que permitan al país dejar de ser un país maquilador y convertirse en un país transformador. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señala que a pesar de la experiencia que México tiene en los tratados comerciales, la tarea más importante es lograr que los salarios acompañen a la productividad para sostener una estructura económica de crecimiento que beneficie a todos los sectores.[8]

No obstante, el TPP ha recibido críticas de diversos sectores debido al secretismo con el que se llevaron las negociaciones y la falta de acceso a la información por parte de la sociedad civil. De acuerdo con Cassandra Waters, algunos grupos civiles señalan que el proceso fue antidemocrático y han expresado su preocupación sobre los efectos del TPP en temas como la propiedad intelectual, las patentes en medicamentos y el sector agropecuario. Como todo gran tratado, el TPP es una oportunidad para estudiar de cerca el efecto de los nuevos flujos comerciales y de cómo los países están haciendo frente a los retos de pertenecer a una economía mundial cada vez más interconectada.[9]

 

[1] Matthew Goodman, The Trans-Pacific Partnership Negotiations, (CSIS, 2015) Disponible en: http://csis.org/publication/trans-pacific-partnership-negotiations-conclude

[2] Yolanda Morales, “En AL, México está mejor preparado para aprovechar el TPP”,  El Economista, 21 de octubre de 2015, consultado el 23 de octubre de 2015, http://eleconomista.com.mx/industrias/2015/10/21/mexico-mejor-preparado-aprovechar-tpp

[3] Francisco Rivera, “7 puntos para entender al TPP y su impacto en México”, en CNN México (sitio web), 05 de octubre de 2015, consultado el 23 de octubre,  http://www.cnnexpansion.com/economia/2015/06/25/que-es-el-acuerdo-transpacifico-y-que-espera-mexico

[4] Ignacio Bartesaghi, “Efectos del TPP en Asia-Pacífico y Latinoamérica”, Foreign Affairs Latinoamérica 15, no. 03, (julio/septiembre de 2015).

[5] Jesús Andreu, “Las éticas del comercio”, El País, 23 de octubre de 2015, consultado el 23 de octubre, http://elpais.com/elpais/2015/10/21/opinion/1445452871_756259.html

[6] Federico Steinberg, “América Latina ante el TPP y el TTIP”, en Real Instituto ElCano (sitio web),  30 de junio de 2014, consultado el 23 de octubre de 2015, http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/comentario-steinberg-america-latina-ante-tpp-y-ttip

[7] Antonio Navalón, “Todos contra China”, El País, 12 de octubre de 2015, consultado el 23 de octubre de 2015, http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/11/actualidad/1444582894_721098.html

[8] Luis Serra, “El TPP: cuando ganar es perder menos”, en Forbes sitio web), 12 de octubre de 2015, consultado el 23 de octubre de 2014, http://www.forbes.com.mx/el-tpp-cuando-ganar-es-perder-menos/

[9] Cassandra Waters, “Los secretos del TPP”, Foreign Affairs Latinoamérica 15, no. 03, (julio/septiembre 2015).

 

*La entrada de este blog no refleja la posición de Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales ni de sus asociados.

Leave a Reply


× nueve = 36