Panorama Internacional: Un gobierno cristalino

“La información de la actividad gubernamental debería ser más abierta, oportuna y accesible para todos. Necesitamos asegurar que comprometeremos más a nuestros ciudadanos en la toma de decisiones, porque esto hace a un gobierno más efectivo y sensible” – Barack Obama.

La Alianza por un Gobierno Abierto (OGP, por sus  siglas en inglés), es un esfuerzo conjunto que  ha materializado las exigencias de una sociedad internacional cansada por la falta de transparencia de sus representantes. El cometido es complejo, pero el compromiso es un aliciente que permite crear un puente entre gobernantes y gobernados.

Esta iniciativa multilateral lanzada en 2011, con ocho gobiernos fundadores, incluido México, “tiene como objetivo asegurar que los Estados cumplan y promuevan iniciativas de transparencia, empoderamiento de la ciudadanía, combate a la corrupción,  y nuevas tecnologías para fortalecer a los gobiernos”[1]

Ya como Alianza, se propone monitorear si el cambio en los gobiernos signatarios se está generando; para lograr la premisa mencionada, se otorga asistencia técnica, y existe una constante comunicación entre líderes políticos y de la sociedad civil.

México como miembro fundador, recibió este año a más de 60 gobiernos que han escuchado las peticiones de sus ciudadanos.  La agenda establecida concentra tópicos diversos, pero todos con un mismo propósito: un gobierno abierto,  que ahora también busque abonar a los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El encuentro estableció metas y soluciones contundentes para ofrecer mejores mecanismos de transparencia.

Sin embargo, el proyecto prosperará, si realmente se involucran los ciudadanos.  La responsabilidad, aunque conjunta, deberá recaer en la sociedad civil, pues la continuidad y sobre todo credibilidad de la Alianza dependerá no sólo del gobierno sino del interés y compromiso de la población mundial.

No obstante, existen voces que cuestionan que la alianza se quede solamente en el discurso. Un claro ejemplo son las críticas vertidas a la participación del presidente del país anfitrión, Enrique Peña Nieto, el cual no tocó los puntos débiles de su gobierno y sólo mencionó los esfuerzos de su gobierno para convertirse en una entidad más abierta.

Alexander Howard, Editor Senior de Sociedad y Tecnología de The Huffington Post, escribió:

“Congregar en la conferencia de gobierno abierto a 2,000 personas es más que un truco de relaciones públicas, pero es justo decir que en el cuarto aniversario de la Alianza de Gobierno Abierto, las organizaciones multilaterales todavía enfrenten las mismas oportunidades y retos de cuando escribí al respecto en 2013”.

No obstante, el esfuerzo está alineado a las denominadas Metas Post 2015 –también conocidas como Objetivos de Desarrollo Sustentable-, de acuerdo al discurso de la Administradora del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas en 2009, Helen Clark.

“Los Objetivos de Desarrollo Sustentable labran un nuevo camino con el Objetivo 16 comprometiendo a los Estados Miembros a <<promover e incluir de manera pacífica a las sociedades al desarrollo sustentable, proveer acceso a la justicia para todos y construir instituciones efectivas e inclusivas en todos los niveles>>. La agenda 2030 reconoce explícitamente el vínculo robusto entre alcanzar los objetivos de desarrollo y la paz (…) el Objetivo 16 resuena con el llamado de millones de ciudadanos alrededor del mundo quienes, cuando fueron cuestionados sobre sobre qué querían incluir en las nuevas metas, respondieron: un gobierno sensible y honesto”.

Las palabras de la también miembro del Grupo de Desarrollo de la ONU confirman el camino que falta por recorrer, y el compromiso que se necesita de todas las partes involucradas.

[1] http://www.state.gov/j/ogp/

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