Panorama Internacional: Fronteras que se desbordan

Por Staff Comexi

“El desplazamiento del sur al norte es inevitable; no valdrán alambradas, muros ni deportaciones: vendrán por millones. Europa será conquistada por los hambrientos. Vienen buscando lo que les robamos”.
José Saramago, Premio Nobel de Literatura

Europa está librando, una vez más, una batalla en varios frentes. Esta vez, el Viejo Continente enfrenta una crisis migratoria que no se veía desde la Segunda Guerra Mundial y que involucra al menos media docena de países. Durante las últimas semanas Grecia, Serbia, Macedonia y Hungría han sido testigos del éxodo migratorio que cruza sus fronteras, huyendo de sus países de origen.

Los miles de migrantes y refugiados que caminan por la Unión Europea provienen de Afganistán, Paquistán y Turquía, pero la gran mayoría son ciudadanos sirios que huyen de los horrores de la guerra en busca de mejores oportunidades de vida. Su objetivo no es quedarse en Macedonia o Grecia (que presentan altas tasas de desempleo y crisis económicas), sino alcanzar la tierra prometida: Alemania, Francia, Austria o los Países Bajos.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo un llamado a todos los países de Europa, y en especial a aquellos que integran la Unión Europea, para desarrollar una estrategia integral para hacer frente al reto migratorio. Melisa Fleming, representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) declaró que “no se debe responder a sus necesidades básicas únicamente, sino también se debe respetar su dignidad y sus derechos humanos como migrantes y refugiados”.

Durante el mes de agosto, Ángela Merkel, Canciller de Alemania; junto con François Hollande, Presidente de Francia, tomaron la iniciativa y exhortaron al resto de los países de la UE a cooperar para reformar las políticas europeas sobre los procesos migratorios. Las autoridades alemanas estiman que más de 800,000 refugiados buscaran asilo este año, lo que representan un gran desafío para la actual administración. Sin embargo, la moderada apertura del gobierno ha dividido la opinión pública. Mientras que un alto porcentaje de la ciudadanía apoya una política migratoria integral e incluyente, algunos grupos de extrema derecha se han radicalizado en los últimos meses.

at a glance 001

De acuerdo con Associated Press, se han llevado a cabo más de 200 ataques de militantes de la ultra derecha alemana en contra de centros de refugiados y de asilo. De hecho, el pasado lunes 24 agosto, la visita de Merkel a un campo de refugiados se vio opacada por protestas neo-nazis y xenofóbicas que llamaban a la Canciller “traidora”[1].

No obstante, la cantidad de personas que emprenden su camino hacia el bloque más rico de Europa, ha puesto en jaque a los gobiernos de países más pequeños como Grecia, Macedonia y Serbia. ACNUR estima que 160,000 personas han llegado a Grecia buscando asilo; casi cuatro veces el número de personas que llegaron en todo el 2014. Solamente en la semana del 8 al 14 de agosto, aproximadamente 21,000 migrantes entraron al país. Por otro lado, Macedonia declaró estado de emergencia ya que está recibiendo aproximadamente más de 3,000 refugiados por día que atraviesan su territorio. En la última semana, el ejército macedonio ha llevado a cabo duras deportaciones en la frontera que comparte con el país helénico.

average of daily arrivalsPor otro lado, el gobierno de Hungría implementó medidas más severas para contener la afluencia de migrantes que intentan entrar por su frontera con Serbia. El Primer Ministro Húngaro, Viktor Orbán puso en marcha un operativo militar para resguardar su territorio y aprobó la construcción de una valla de 175 kilómetros de longitud, con la justificación que el país podría verse en peligro por el incremento de las tasas de crimen y desempleo.[2] La situación se ha agravado tanto en los últimos días que el gobierno húngaro promulgó una nueva ley establece penas de tres años de cárcel por entrar ilegalmente al el país.[3] Por su parte, Croacia anunció de manera repentina, el cierre de 7 de los 8 accesos más importantes de la frontera que comparte con Serbia.

El camino que emprenden migrantes y refugiados parece haberse vuelto un laberinto debido a la forma en que se han abierto y cerrado las fronteras durante los últimos días. Este tipo de medidas han sido criticadas por la ONU y organizaciones como Médicos sin Fronteras, ya que vulneran no sólo los derechos humanos de los refugiados, sino su integridad física, al presentarse enfrentamiento con las fuerzas policiacas y militares de la zona. Por otro lado, la falta de iniciativa de los gobiernos involucrados, así como de una política migratoria integral, ha agravado rápidamente la situación.

Tanto la crisis migratoria como la inminente crisis de derechos humanos han generado un intenso debate en la Unión Europea. Algunos políticos y medios de comunicación se han encargado de utilizar los términos “migrante” y “refugiado” con una connotación negativa lo que ha aviva los discursos de odio y xenofobia de grupos europeos radicales. Owen Jones, del periódico británico The Guardian, explica que la “etiqueta” de migrante se utiliza en estos días para clasificar a personas de “segunda clase” y que resulta menester modificar tales prácticas ya que al final, todos son personas que buscan mejores oportunidades de vida. [4]

Sea arrivals

Las fronteras no son impenetrables. Su permeabilidad está ligada con la estabilidad (o la ausencia) política, económica, social y natural de los Estados que las comparten. En otra perspectiva, si imaginamos a un país como un organismo vivo, las crisis migratorias representan uno de los principales síntomas cuando el organismo contrae una enfermedad.

En ese sentido, Latinoamérica parece haberse contagiado. En las últimas semanas Colombia y Venezuela también han entrado en una disputa diplomática relacionada con sus fronteras. La crisis migratoria es resultado del Operativo de Liberación del Pueblo (OLP) en donde el gobierno de Venezuela, precedido por Nicolás Maduro, busca “desmantelar el hampa paramilitar en el área”. Dicho operativo se ha desplegado en los municipios cercanos a la frontera con Colombia, que de acuerdo con Maduro, se han caracterizado por elevados índices de violencia, contrabando y mercados negros.[5]

Después del ataque a tres soldados venezolanos (presuntamente a manos de paramilitares y contrabandistas colombianos), el gobierno de Venezuela decretó “estado de excepción”, ordenó el cierre de la frontera y realizó deportaciones masivas de ciudadanos colombianos que no cuente con los documentos oficiales venezolanos.

Andrés González, representante de Colombia ante la Organización de Estados Americanos, denunció con tono enérgico los atropellos que los colombianos han sufrido a raíz de la deportación masiva ordenada por el presidente Nicolás Maduro. “Venimos adoloridos e indignados. Colombia entera está ultrajada y duele más cuando se trata de una nación a la cual le profesamos fraternal cariño”, dijo González con vehemencia.[6]

Al igual que en Europa, las acciones implementadas por la fuerzas militares venezolanas en contra de los ciudadanos colombianos ha generado indignación entre la comunidad internacional. El presidente Santos de Colombia se ha pronunciado a favor de sus connacionales y ha exigido al gobierno de Maduro, “respeto por todos los colombianos: desde los más humildes hasta los más poderosos; desde los más cercanos a nuestro Gobierno hasta los que nos critican ferozmente”[7].

No obstante, la Organización de Estados Americanos (OEA) rechazó celebrar una reunión de cancilleres para analizar el conflicto. Las normas del organismo establecen que Colombia necesitaba al menos 18 votos a favor de los 34 miembros. Una mayoría amplia le hubiera dado indicación del apoyo de la comunidad internacional en esta crisis con el país vecino. Venezuela, sin embargo, intentó bloquear la iniciativa para que sólo sea estudiada por UNASUR, que celebrará su cita el próximo día 21 de septiembre. Mientras esto sucede, se espera que para finales de este mes cerca de 5,000 a 6,000 colombianos serán deportados y sus casas destruidas.[8]

 

[1] Muller Enrique, “Merkel hace un llamamiento contra la xenofobia entre gritos de “traidora”. El País [En Línea] 26 de agosto de 2015 http://internacional.elpais.com/internacional/2015/08/25/actualidad/1440530517_008776.html

[2] Bélem Cébrian, “Hungría recurrirá al Ejército para frenar la llegada de refugiados”. El País [En Línea] 27 de Agosto 2015 http://internacional.elpais.com/internacional/2015/08/26/actualidad/1440588780_210239.html

[3] Agencias “Hungría sella la frontera y criminaliza la entrada ilegal de migrantes” El País [En Línea] 15 de septiembre de 2015. http://internacional.elpais.com/internacional/2015/09/15/actualidad/1442302871_868115.html

[4] Marsh David, “We deride them as migrants. Why not call them people?” The Guardian [En Línea] 28 de Agosto de 2015 http://www.theguardian.com/commentisfree/2015/aug/28/migrants-people-refugees-humanity?CMP=fb_gu

[5] Schipani Andrés, “Venezuela cracks down on Colombia migrants”, The Financial Times, [En Línea] 27/08/15 http://www.ft.com/intl/cms/s/0/c864d418-4d34-11e5-9b5d-89a026fda5c9.html#axzz3kVcPFBGw

[6] Neuman William, “Colombians Flee Venezuela’s Crackdown on Immigrants”, The New York Times, [En Línea] 27/08/15 http://www.nytimes.com/2015/08/28/world/americas/colombians-flee-venezuelas-crackdown-on-immigrants.html?_r=0

[7] Javier Lafuente, “Santos defiende su actuación en la crisis de la frontera con Venezuela” El País [En Línea] 26/08/15 http://internacional.elpais.com/internacional/2015/08/26/actualidad/1440557539_199457.html

[8] Reuters,“Colombia and Venezuela recall ambassadors amid border crisis” The Guardian  [En Línea] 28/08/15  http://www.theguardian.com/world/2015/aug/28/colombia-and-venezuela-recall-ambassadors-amid-border-crisis

 

Leave a Reply


6 − = dos