Panorama Internacional: 13 de abril 2015

Ayatolá podría dar revés a acuerdo nuclear

El Ayatolá Khamenei, líder supremo de Irán, expresó sus reservas hacia el acuerdo nuclear logrado por negociadores iraníes y estadounidenses al anunciar que el  entendimiento logrado en las negociaciones P5+1 no es garantía de un acuerdo final.  Asimismo, Khamenei hizo vocal su desconfianza hacia los líderes de los seis países que se han encargado de llevar a cabo las negociaciones, sobre todo hacia Estados Unidos, y también recalcó que consideraría la eliminación de sanciones económicas como prerrequisito para el cumplimiento del acuerdo por parte de Teherán, algo que hizo eco en los comentarios del presidente iraní, Hassan Rouhani.

Sin embargo, ¿cómo se puede explicar el repentino cambio de postura por Teherán? Algunos críticos norteamericanos como el analista Mark Dubowitz en una entrevista para Bloomberg han externado que la postura del Ayatolá puede ser una táctica de negociación para obligar a Barack Obama a dar más concesiones al gobierno persa. Otros, como David Frum de The Atlantic, argumentan que este tipo de cambio de opinión hacia acuerdos sobre el tema nuclear ha sido un comportamiento recurrente del Estado iraní en negociaciones a lo largo de varios años. Otros medios, como The Washington Post, han aludido a la posibilidad de que Khamenei sí esté a favor del acuerdo, pero que su discurso haya tenido el propósito de apaciguar a los elementos más conservadores del régimen de su país y de la opinión pública, quienes están fuertemente opuestos a varios de los puntos estipulados en el acuerdo.  El hecho de que el líder supremo de Irán no se mostrara explícitamente en contra del acuerdo pero al mismo tiempo se dijo reservado (sin pronunciarse a favor), puede servir como evidencia para dicha línea de pensamiento.

Otro factor que podría haber influenciado el aparente cambio de postura iraní hacia los acuerdos logrados en Lausanne, Suiza, puede ser el deterioro de la situación en Yemen.  En el mismo discurso en que Khamenei expresó sus reservas hubo referencias explícitas a la intervención liderada por Arabia Saudita en territorio yemení, la cual el Ayatolá categorizó como “genocidio”.

 

Cumbre de las Américas: un parteaguas

El pasado viernes se inauguró la VII Cumbre de las Américas, celebrada en Panamá. Dicho evento ha sido un catalizado en la política regional, teniendo como eje principal la participación de Cuba y la reanudación de las relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington.

En días previos, Obama anunció que el Departamento de Estado trabajaría para reevaluar la presencia de Cuba en su lista oficial de Estados Patrocinadores del Terrorismo

De acuerdo con  Shannon O’Neil del Council on Foreign Relations, el acercamiento Cuba-Estados Unidos va a aliviar las tensiones regionales y reenfocará la cumbre hacia temas económicos y comerciales.

Por su parte, el excanciller uruguayo Luis Almagro ha comentado que Panamá 2015 puede ser el comienzo de un nuevo diálogo hemisférico sobre bases más igualitarias.

No obstante, no se puede descartar el papel que jugarán las fricciones entre Estados Unidos y Venezuela, relación que se mantiene en tensión desde que la actual administración norteamericana sancionó a siete funcionarios venezolanos de alto nivel.

A su llegada a Panamá, el presidente venezolano Nicolás Maduro realizó una visita al monumento en memoria de las víctimas de la invasión estadounidense a Panamá en 1989.

Empero Maduro aseguró que su intención es aliviar las tensiones, y hubo esfuerzos por ambos lados de lo mismo al facilitar una reunión entre diplomáticos estadounidenses y Maduro previo a la Cumbre.

 

 

Se destapa Clinton y Rubio

La carrera rumbo a la presidencia de Estados Unidos ya tiene a dos nuevos competidores. Hablamos de Hillary Clinton, ex secretaria de Estado norteamericana, por el lado demócrata, y Marco Rubio, senador republicano por el estado de Florida.

El destape de la también ex primera dama inicio desde el viernes 10 de abril con un video lanzado a través de redes sociales que adelantaba el esperado anuncio de aspirar a la candidatura demócrata, el cual se concretó el pasado domingo.

“Cada norteamericano necesita un campeón y yo quiero ser esa campeona”, anunció a través de su cuenta de Twitter Hillary Clinton.

Ésta es la segunda ocasión en la que Clinton busca ser la representante demócrata a la presidencia de Estados Unidos. La última ocasión, en 2008, perdió la competencia frente al actual mandatario Barack Obama.
Su mensaje, enfocado en los votantes y no en ella, fue interpretado como una respuesta intencional a las críticas surgidas en la pasada precandidatura demócrata de que la originaria de Illinois fue más bien conducida por la ambición que por el electorado.

El punto a favor de Hillary Clinton es el grueso de votos femenino. La controversia sobre la inequidad de ingresos entre hombres y mujeres, el concepto del “techo de cristal” y otros problemas de género que se mantienen vigentes en la agenda pueden ser aprovechados por Clinton con su carta de presentación de ser la posible primera mujer presidente de Estados Unidos en la historia.

Rubio, por su parte, es el aspirante más joven de ambos partidos: sus 43 años contrastan con los 62 de Jeb Bush y los 67 de Hillary Clinton. El precandidato por el GOP apuesta por su juventud al mencionar que “muchos de nuestros líderes e ideas están estancadas en el siglo XX”.

Además, aprovechará su procedencia cubana para separarse de Bush, hermano e hijo de ex presidentes norteamericanos. “Vivo en un país excepcional en el que el hijo de un bartender y una mucama puede tener los mismos sueños y el mismo futuro de aquellos que vienen del poder y el privilegio.

Marco Rubio ha forjado su carrera política desafiando el establishment y trabajando en la política exterior y la legislación migratoria.

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