Los derechos políticos de los mexicanos en el extranjero

Alejandro Guerrero Monroy*, Asociado de COMEXI

Los derechos políticos son derechos humanos de primera generación, los cuales son inalienables y deben permanecer independientemente del lugar de residencia del ciudadano.

Hablar de los derechos políticos de los mexicanos residentes en el exterior, significa referirse al conjunto de atributos o condiciones que posibilitan al connacional para participar en la vida política del país. Esta es la razón por la que más de 12 millones de mexicanos que viven en otros países desean ser -legítimamente- partícipes de las decisiones fundamentales del país.

Los migrantes mexicanos y de origen mexicano, quienes aportan cuantiosos recursos a la economía nacional, piden ser reconocidos no sólo como actores económicos, sino también como sujetos poseedores de derechos políticos como cualquier otro ciudadano, y como sabemos, el más importante de estos derechos es el del sufragio.

El voto de los mexicanos que radican fuera de México, se encuentra acotado por un marco legal restrictivo que ha traído como consecuencia una participación limitada y numerosos desafíos técnicos y operativos al órgano electoral.

En un afán por incrementar la participación en los pasados comicios federales de 2012, el IFE llevó a cabo diversos esfuerzos para facilitar la inscripción y votación de los mexicanos en el exterior, los cuales se realizaron con apego a la legislación vigente y en el marco de sus atribuciones como institución ejecutora. No obstante, el empeño por procurar un mayor número de sufragios, se vio disminuido frente a un modelo de voto postal complejo y obsoleto.

En la elección presidencial de 2012, el IFE recibió 40 mil 714 votos, de 88 países. De estos, casi 25 mil sufragios provinieron de nuestros connacionales en Estados Unidos. Como se puede ver, la cifra de sufragios recibidos es mínima con relación al número de paisanos que radican fuera de México.

¿Cuáles son los obstáculos que inhiben el derecho al voto desde el exterior? A continuación se enumeran los principales desafíos.

Primero. Es imprescindible permitir la credencialización en el exterior. Para obtener su credencial, nuestros connacionales tienen que venir a México a realizar un trámite que, no obstante las medidas adoptadas para disminuir el tiempo de espera, dura dos semanas. La expedición de este documento, el cual es un medio de identificación para nuestros migrantes, podría hacerse en las representaciones diplomáticas o consulares a través de personal dispuesto por la autoridad electoral. Para tal fin, sería necesario que el Código Federal Electoral otorgue al IFE atribución para ello, y esto desde luego, implicaría que el legislativo realice las modificaciones necesarias para tal efecto.

Segundo. Sería deseable flexibilizar el mecanismo actual de registro y votación. El esquema de voto por correo certificado ha demostrado ser un esquema ineficiente y costoso. Es necesario analizar la viabilidad de contar con un mecanismo de registro y sufragio a través de medios electrónicos, como Internet; o alguna modalidad de voto mixto, con la posibilidad que el ciudadano elija como sufragar –ya sea presencial en embajadas o consulados, en línea vía internet,  el cual ha mostrado su efectividad y seguridad en otras democracias del mundo. De igual forma, resulta incoherente que el mexicano radicado en otra nación, tenga que emitir su voto varios meses previos a la elección en México, muchas veces sin conocer las propuestas políticas de los candidatos.

Tercero. Podría evaluarse la conveniencia de realizar promoción política en el exterior. Los paisanos deben conocer de viva voz las propuestas políticas de los candidatos, y estos deben dialogar con líderes y organizaciones de migrantes en su lugar de residencia. Diversos países latinoamericanos realizan campañas políticas con sus comunidades en el vecino país del norte. Es hora de que México haga las consultas pertinentes con las autoridades correspondientes en este sentido.

Tenemos un compromiso con la comunidad migrante para la ampliación y consolidación de sus derechos político-electorales plenos. Sin embargo, se requieren modificaciones legales que permitan lo anterior, y como es conocido, esta soberanía reside en los partidos políticos a través del constituyente permanente.

Con el objeto de que nuestros legisladores cuenten con una propuesta concreta elaborada con los suficientes elementos analíticos y técnicos, el Instituto se ha dado a la tarea de conformar un Comité Técnico de Especialistasen el cual participan destacados académicos y especialistas en disciplinas tales como derecho internacional, derecho electoral, manejo de documentos de identidad, migración, sociología, técnica legislativa, y tecnologías de la información-, para que elabore un análisis objetivo e imparcial que permita contar con un modelo de sufragio en el exterior ágil, eficiente, moderno y a menor costo.

Los trabajos del grupo de expertos, -cuya encomienda concluye el 30 de junio del presente año-, se han enriquecido con la visión de diversos actores, como funcionarios de alto nivel de la Cancillería; del Registro Nacional de Población de la Secretaría de Gobernación; del propio Registro Federal de Electores del IFE, y de las Redes de Líderes y Organizaciones de Migrantes, para conocer las viabilidades técnicas y jurídicas de las alternativas.

De esta forma, el IFE estará en condiciones de entregar al Poder Legislativo en el mes de julio de 2013, una propuesta concreta de modificación seria y viable para el voto de los mexicanos residentes en el extranjero.

Los legisladores y los partidos políticos representados en el Congreso de la Unión están conscientes de que este es un asunto que debe discutirse con seriedad y a la brevedad. Los acuerdos entre las distintas fuerzas políticas celebrados a través del Pacto por México representan una oportunidad para que así sea.

*Politólogo. Maestro en Economía y Gobierno. Asesor de Consejero Electoral del IFE. Los puntos de vista de los Asociados y Directivos del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) representan únicamente su opinión personal.  El COMEXI mantiene una posición neutral e independiente de cualquier opinión o juicio individual.

Leave a Reply


+ nueve = 11