Compromiso democrático en Asia

Alejandro Guerrero Monroy*, Asociado de COMEXI

Hace algunas semanas, se llevó a cabo la rúbrica de la Declaración de Bangkok para Elecciones Libres y Equitativas, en un encuentro realizado en la citada metrópoli asiática, a la que asistieron representantes de organismos electorales y miembros de organizaciones de la sociedad civil impulsoras de la democracia. Cabe destacar que México fue el único latinoamericano que asistió al encuentro.

La Declaración de Bangkok -que estuvo un año en la fase de discusión y respectiva redacción por parte de las autoridades electorales de la región-, es una resolución de la comunidad electoral de Asía y de otros actores políticos involucrados, para dar respuesta a desafíos electorales que se traduzcan en elecciones justas, libres e imparciales en países de ese continente.

Este manifiesto -que no pretende ser un sumario de principios que regulen la conducta de comicios libres y equitativos-, tiene por objeto identificar los obstáculos que impiden tener comicios soberanos e imparciales y fortalecer la cultura democrática en la región. Así mismo, el legajo aborda las cuestiones relevantes que intervienen en un proceso electoral.

El documento atiende materias relevantes tales como la autonomía de los órganos electorales, el sufragio universal, la educación cívica, la capacitación de los funcionarios electorales, el registro de votantes, el financiamiento de campañas, la observación electoral, la salvaguarda y conteo de sufragios, así como la resolución de disputas electorales, entre otros.

Cabe señalar que en el marco de los trabajos de refrendo del citado documento, se llevó a cabo el Foro Internacional para las Elecciones Libres y Equitativas en Asia, en donde se plantearon cuestiones como las listas nominales de electores y el reto para incrementar el índice de registro y su accesibilidad para la mayor parte de la población de la zona.

En este coloquio, se sugirió que la sociedad civil, los partidos políticos y los candidatos, contribuyan en el esfuerzo por promover una mayor cultura democrática en el continente, y se expresó por parte de los participantes a la reunión, un rechazo unánime a todo tipo de violencia en los procesos electorales, en virtud de que inhibe la participación y mina la calidad de los comicios.

En algunos países de la región, las mujeres están limitadas y en desventaja para participar en política. Esta disparidad radica en que existe una falta de equidad para postularse a cargos de elección popular, los cuales están dominados por hombres.

Por otra parte, en algunas naciones asiáticas -por cuestiones culturales fuertemente arraigadas- las mujeres están obligadas a votar de acuerdo a como lo hacen sus esposos. En algunos casos, el esposo emite su voto en nombre de su esposa y familiares. Es por ello que se abordó una mayor inclusión de la mujer en los procesos políticos, y asegurar que las leyes electorales aseguren su derecho democrático al sufragio de acuerdo a sus propias decisiones.

En Asía, las minorías –incluidas las personas internamente desplazadas, los migrantes, y las personas con capacidades diferentes-, corren el riesgo de ser desposeídos de su derecho a sufragar por una serie de barreras sistémicas.  Así mismo, por las características geográficas propias de la región, muchos habitantes viven en lugares remotos o aislados -como en montañas o islas-, y el centro de registro para sufragar se encuentra remoto, lo que les imposibilita ejercer su derecho al voto. Por tal motivo, se planteó la necesidad de llevar a cabo esfuerzos para garantizar una mayor inclusión en el proceso electoral.

Como en el caso de México, muchos países asiáticos tienen una importante cantidad de ciudadanos que viven fuera de su patria, los cuales aportan cuantiosos recursos a la economía de su país de origen. A pesar de ello, muchos de ellos no tienen la oportunidad de sufragar por la complejidad del modelo de votación extraterritorial. Por lo anterior, se propuso que estos países desarrollen un esfuerzo -tecnológico y financiero- para que los ciudadanos puedan sufragar de forma ágil y expedita desde el exterior.

La asistencia de observadores electorales contribuye a reforzar la credibilidad y la legitimidad de las elecciones, por lo que se propuso permitir una mayor acreditación de observadores internacionales en los procesos electorales del conjunto de países asiáticos.

Estos y otros temas más, fueron convenidos en este coloquio democrático, para finalizar en la firma de la Declaración de Bangkok, que tras un nutrido debate entre los delegados, se decidió apoyar para su adopción en todas las naciones asiáticas.

En el Foro, el representante de la Comisión Electoral de Corea del Sur, sugirió la creación de la Asociación de la Autoridades Electorales del Mundo. Esta iniciativa global coadyuvaría en la organización de elecciones a nivel mundial. Previamente, se llevarían a cabo reuniones del Grupo de Trabajo -del que México forma parte conjuntamente con Venezuela, representando ambos países a América Latina-, para evaluar la propuesta.

Este conclave democrático celebrado en la capital tailandesa -y la respectiva rúbrica de la Declaración-, representan un poderoso compromiso para que los ciudadanos de ese continente, así como los respectivos actores políticos y sociales, contribuyan a construir elecciones transparentes y pacificas que se traduzcan en una democracia de mayor calidad en la región.

*Politólogo. Maestro en Economía y Gobierno; y en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales.

Los puntos de vista de los Asociados y Directivos del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) representan únicamente su opinión personal.  El COMEXI mantiene una posición neutral e independiente de cualquier opinión o juicio individual.

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